Querido Sr. Presidente:
e tardado meses
en estar en condiciones de mantener una conversación
cara a cara contigo ¡parece mentira! ¿verdad?,
con lo bien que se nos ha dado a los dos el diálogo
siempre. Pero esta vez, resultaba especialmente duro,
y creo que por eso he pospuesto esta misiva hasta hoy,
que no me ha quedado mas remedio, porque tengo que informarte
que ya está finalizado uno de los muchos proyectos
que ideamos y que has dejado pendiente, la creación
de la página web del Consejo Comarcal de la Juventud
del Bierzo.
Lo que me apetece
es discutir contigo, ¡sí en serio!, te echaría
una gran bronca por haberte ido de forma tan precipitada,
aunque en realidad la bronca no sería para ti,
mas bien estoy muy disgustado con la vida, sigo sin entender
porque se llevó a alguien tan válido y tan
necesario como tu. Pero en fin, querido compañero
y amigo, dejemos a un lado mis dudas, todavía sin
aclarar , y vallamos al grano. Está página
web fue una idea tuya, y me parece justo que la gente
conozca a la persona que está detrás de
ella, y a la persona que ha estado detrás de otras
mil ideas y proyectos, porque, si por algo te recuerdo,
es por esa capacidad de generar y poner en marcha proyectos,
por tu dedicación a los demás y por la fuerza
de voluntad que tenías. Siempre vital, siempre
trabajador, siempre activo.
En
casi cuatro años en los que compartimos trabajo,
de tu mente y puño, salieron muchas iniciativas que
trataban de mejorar las condiciones de vida de los jóvenes.
Te convertiste en el gran pilar en el que se sostenía
este consejo de juventud, y bajo tu mandato, la expansión
y crecimiento del mismo fueron hechos patentes. Sin duda
alguna, fuiste un buen presidente, muy bueno. Pero sobre
todo fuiste un buen compañero, un buen amigo y buena
gente, y eso es lo que mas me interesa. Ya sabes que tu
eras el experto en relaciones políticas, y yo en
relaciones humanas, por esa razón y siguiendo en
mi línea, no me voy a entretener mucho en contar
el fantástico trabajo que realizaste, no sólo
en este Consejo, sino también en el Consejo Local
de la Juventud de Ponferrada, en el Consejo de la Juventud
del Castilla y León, allí por tierras Vallisoletanas,
o en Nuevas Generaciones del PP a las que pertenecías.
Todo eso ya lo han escrito otros.
Has
recibido montones de elogios por tu trabajo y dedicación
a los demás, todos merecidísimos, por supuesto,
pero a mi hoy me gustaría elogiarte como persona.
Esa es la verdadera razón por la que todavía
hoy te echamos en falta, por tu calidad humana. Estos meses
me han enseñado una cosa amigo mío, en el
trabajo nadie es imprescindible, cuando uno se va, otro
viene y continua trabajando, pero en la vida la cosa cambia,
cada persona es única y no hay reemplazo posible.
Continuo extrañando tu manera de pensar, tu capacidad
de empatía, tu refinadísimo sentido práctico
de las cosas, tu sentido del humor, tu apoyo incondicional
y tu amistad. Así era el Roberto que yo tuve la suerte
de conocer, una persona leal, divertida, que sabía
poner a un lado sus ideas y pensamientos personales para
luchar por ideas y pensamientos más útiles
y ventajosos para los demás.
Fuiste
un político políticamente incorrecto, de los
que ya no abundan, por ser justo y luchador, crítico
con las ideas, con la realidad e incluso con las administraciones
públicas, los partidos y los líderes, independientemente
del color que ondeara en sus banderas y dejando a un lado
tus propias afinidades, siempre en busca del bien común.
Fuiste un marinero del asfalto, al que no le importó
nunca surcar kilómetros de mares de brea negra y
líneas blancas, continuas y discontinuas, para estar
allí donde te necesitaran. Fuiste un compositor de
partituras valientes, un creador de letras que hablaban
de una sociedad justa para los jóvenes, un cantante
de proyectos que buscaron el bienestar de los demás.
Fuiste un artista extraordinario manejando el pincel de
la amistad, y dando forma a los más soberbios lienzos
de compañerismo y entrega. Fuiste el mejor de los
acróbatas cuando se trataba de hacer piruetas en
los corazones ajenos, dejando asombrados en cada actuación
a un amplio público que no nunca olvidará
tu espectáculo. Fuiste un loco, un soñador,
un vividor, un caballero y un mago, un gran ilusionista,
que tras desaparecer ha conseguido estar entre nosotros
y hacerse visible a través de lo mucho y bueno que
has dejado aquí.
Estés
donde estés, querido presidente, sigo teniendo muchas
preguntas que hacerte y muchos proyectos que llevar a cabo
contigo, pero quiero que sepas, que esto continua, con la
misma fuerza que tu imprimiste, y esta página web
es la muestra, y como no, desde el mas profundo y sincero
agradecimiento, ¡va por ti Roberto!.
Cristian Pérez
del Valle